Headcanons➣ A principios de siglo, su familia se dedicaba a la cría de perros y a la organización de carreras para muggles. Por supuesto, la casa siempre ganaba todas las apuestas; ellos elegían al perro ganador. Gracias a aquello hicieron fortuna y adquirieron la mansión Golden Hound, donde aún viven.➣ Hace décadas que la familia no se aprovecha de los muggles, tanto por falta de necesidad, como por exceso de purismo; al abuelo Hyde dejó de interesarle el sucio dinero muggle. Desde entonces, siempre han rondado por el mundo político, aprovechando conexiones familiares.➣ Sus padrinos son, no sólo viejos amigos de la familia, si no familia lejana; se trata de su tía tercera, Elizabeth, hija del difunto Bartemius Crouch, y su marido Daniel Pucey. Lleva toda la vida conociendo a Adrian, hijo de estos, y al que considera como un hermano.➣ Ha crecido rodeado de perros, aunque en la mansión sólo podían entrar los favoritos de su padre. Ya no compiten, pero su genética les precede; son animales majestuosos y llenos de energía.➣ Tuvo prohibido montar en escoba hasta que mostrase un solo signo de magia. A sus siete años, cuando por fin ocurrió, se obsesionó por el Quidditch. Aquello le duró tan solo un mes.➣ Repitió séptimo curso, por dejadez absoluta. Siempre dice que su segundo último año fue mejor que el primero, incluso entró directamente como capitán al Equipo de Quidditch de Slytherin.➣ Sus padres intentaron arreglarle un matrimonio cuando cumplió los dieciocho. Para su desgracia, Riven ni siquiera se presentó a la primera cita con la bruja elegida. Tomó tan poco en serio a sus padres, que no recuerda con quien intentaron casarle.➣ Al graduarse, tuvo la ayuda de su madrina para conseguir un puesto en el Ministerio. Detestó cada segundo del año que estuvo trabajando en el Departamento de Administración del Wizengamot. Cuando la guerra estalló, dimitió.➣ Su primer año en el Departamento de Aplicación de la Ley Mágica fue, en pocas palabras, una pesadilla. No era precisamente querido por sus compañeros, que no tardaron en ponerle un apodo: perro de caza. Por supuesto, tratarle como a un perro era parte del paquete.➣ Tras un altercado con uno de sus compañeros, le trasladaron de brigada. En la Nº 13 no ha tenido ningún problema, pero el mote impuesto por sus anteriores compañeros perdura.➣ Su madre es encantadora, además de ser la elegancia en persona. Está orgullosa de Riven y su trabajo en el ministerio, al contrario que su marido. Para el patriarca, su hijo apunta muy bajo.➣ Tracey Davis estuvo viviendo temporalmente en la Golden Hound. Siendo exactos, le robó su habitación, por cortesía de su madre. A Riven, por entonces, Tracey no podía volverle más loco. Le gustaba la bruja, y adoraba su carácter en misma medida que le desquiciaba.➣ Tuvo una merecida reputación de mujeriego, sobre todo en el Ministerio, aunque ya apuntaba maneras en Hogwarts; se sintió ligeramente horrorizado al saber que estaba madurando. ¿Por qué creía estar madurando? Porque cada vez estaba más seguro de querer estar con Tracey.➣ Cuando la bruja finalmente decidió abandonar su hogar, Riven se aseguró de permanecer a su lado. The Kennel fue su regalo para ella, una vieja propiedad de su familia. Se fueron a vivir allí juntos, sólo hacía falta cariño y reforma. Por supuesto, se llevaron varios perros con ellos.➣ Actualmente, las perreras de la mansión de sus padres acogen a 40 perros. Digamos que es complicado ponerles nombre, al propio Riven a veces se le mezclan, y eso que eligió él todos y cada uno de sus nombres. Suele llevarlos a correr en lo que antes era el circuito para las competiciones de carreras. Todo lo contrario que en aquel entonces, suelen ser momentos de profundo caos. A él le encantan.